… Nueva moto… ¿nos conocemos?.

Viene de https://masquecurvas.wordpress.com/2013/05/13/llego-el-dia-de-cambiar-de-moto-infidelidad/

Claro, al haber sido infiel a la anterior montura, con todo el dolor del mundo, con esos sentimientos enfrentados y demás, llega una nueva compañera. Que ya conocía de vista. Pero aún no sé bien cómo “respira”, como responde, cómo quiere llevarme, cómo me acoplo a ella, y viceversa.

Pero la moto no llega. En mi caso, es una FZ6 de 2ª mano; cuidada, muy cuidada. Y la situación económica ha hecho que el dueño se tenga que desprender de ella. Llamas al concesionario, para ver “cómo va lo mío”. Me imagino que en ésta época, somos tantos los que llamamos preguntando lo mismo, que empiezo a entender que los comerciales de los concesionarios de motos, están hechos de una pasta especial. ¿Paciencia? Uffff, demasiada, tienen que tener demasiada, y es por eso que un comercial de motos, debe de ser un ENAMORADO de este mundo, de otra manera es imposible resistirlo.

Alguno se preguntará por qué he comprado la moto en un concesionario, añadiendo un “intermediario” más que hace que el valor de compra se incremente. Y claramente es así, pero siendo una moto de 2ª mano, quiero tener al menos una cierta garantía, y eso pasa por varios puntos, que en mi caso paso a describir.

a.- Los del concesionario… SON MIS AMIGOS desde hace la puñetera friolera de… j#der!! 25 años… 1/4 de siglo!!! Creo que en toda transacción comercial, hay que tener la suficiente CONFIANZA como para poder decir sin problema “Tengo confianza en ellos”, y hasta la fecha NUNCA me han fallado.

b.- Ahora viene el tema “peliagudo”: Garantía. Es muy fácil vender una moto y no dejarla revisada, o en perfectas condiciones y venderla para deshacerse de ella -a mi me dieron ganas con la ninjita, pero pagué la reparación completa, soy honesto- y el que la compre, que se las apañe. Si viene reclamando, te suelen decir “seguro que has hecho el cabra, porque a mi nunca me ha hecho eso”, y lo peor es que demostrarlo hace que te salga más caro el collar que el perro. Prefiero que el concesionario me dé la garantía, además de que conocen y tienen el historial de mantenimiento de la moto.

Bueno, a lo que iba que me despisto, la leche!! Que quiero mi moto yaaaaaaaaaaaa… que la quiero yaaaaaaaaaaa!!! Que las horas se hacen eternas, y eso que aún no la has “catado” o probado en condiciones. Y comienza a volar la imaginación. ¿Cómo entraré en esta curva que tanto me gusta? ¿Seguirá siendo igual de ágil que… la ninjita? Y es que es inevitable, comparar la nueva montura con la vieja. Uno aún tiene fresca en las carnes, la posición y la comodidad de la anterior, la aceleración, el consumo, la agilidad. 3 años no desaparecen como por arte de magia.

¿Y cómo saldrá la moto de la curva a izquierdas de 180º en subida del puerto del pico? ¿Se levantará la rueda? Las malditas babas empiezan a aflorar y ni tan siquiera hay un mísero papel aún que diga que la nueva compañera, es “nuestra” nueva compañera. Por favor, qué largos se hacen los días esperando a esa nueva compañera. Y me acerco de nuevo al concesionario, a verla, a mirar de nuevo sus curvas, tratando de aprenderlas. Mi pareja me observa y me dice: “menos mal que sé que es una máquina y no compite conmigo, sino hasta me pondría celosa” y suelto una carcajada.

Sigue volando mi imaginación, con los ojos abiertos, soñando, sintiendo a mi pareja pegada a mi espalda, ambos sobre la nueva compañera, compartiendo kilómetro tras kilómetro de negro asfalto, retorcido, a ritmo tranquilo, disfrutando de cada centímetro de roce de mi pareja en mi cuerpo, y de cada sensación vivida encima de una nueva compañera. Aterriza!!! Protesta mi pareja en pleno concesionario. Soñaba contigo, ¿dónde podríamos ir juntos con la moto?. Mi pareja no es que sea una “loca” de las motos, pero al menos sabe y respeta mi pasión y mi locura por este mundo. Sonríe, y con la cabeza se va andando al apartado de las cazadoras haciendo con la cabeza gestos que ya me conozco.

Si, en el fondo somos niños. Cuando nos entregan una nueva máquina, una nueva montura, soñamos, nos desvelamos, la queremos con nosotros ya. Ansiamos vivir desde ese mismo instante cada curva, la sensación de aceleración, cómo se retuerce la carretera y nuestra máquina, a una con nuestro cuerpo, hace que una amplia sonrisa se dibuje en nuestra cara. Y esperamos poderlo vivir en carne propia a la mayor brevedad. Maldita espera, qué larga y amarga eres. Creo que para un moter@ es importante que su pareja entienda esta pequeña parte de niños que nos queda.

Voy a dejar de escribir hasta que la reciba, porque cada vez que escribo, me acuerdo y no hago más que seguir en una maldita nube, imaginando qué tipo y clase de sensaciones me va a proporcionar la FZ6. Será larga la espera… me da a mi, que va a ser laaaaaaaaaarga, muy laaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaarga. Retomo a la entrega.

Ayer, día 14 de mayo me pasé por el taller a recoger las piezas de mi vieja compañera, y allí estaba, recién lavada… preciosa!!! Mierda!!! Vuelvo a escribir y vuelvo a tenerla en mente. Hasta que no la recoja no retomaré la escritura.

Hoy día 17 me llamaron y me dijeron que mi nueva compañera ya estaba lista para mí… La sonrisa se instauró en mi rostro y aún ahora, en casa y continuando este “relato” no soy capaz de quitármela. Uno se da cuenta el cambio que supone de una bicilíndrica a una tetra, de un 250cc a un 599cc. Todo cambia, pero nada más sentarme en ella, parecía que nos conocíamos de toda la vida. Quizá un embrague más suave de lo que acostumbraba en la Ninjita, y algún que otro tironcillo al salir las dos primeras veces. Luego como si llevase con ella toda la vida.

Y hay algo que me enamora, y es el sonido de esos 4 cilindros saliendo por los dos escapes. Es bufido. Y es entonces cuando me doy cuenta que hoy es ésta mi compañera y que tendremos que conocernos más a fondo para que empiece a sacarla el jugo en cada curva, en cada aceleración. Ahora comienza un proceso que espero sea corto, aunque tampoco tengo prisa. Las prisas siempre fueron malas compañeras.

Primer día con la compañera. Ayer, ya empezó el proceso de “destripe”: la cambié el piloto trasero convencional, por uno de LED homologado. Me garantiza más visibilidad y durabilidad, y menor consumo eléctrico. Y lo hice yo, con mis propias manos. Cuidé en especial el quitar con mimo el viejo piloto, el guardarlo y el poner el nuevo. Llené el tanque de gasolina y aparqué la moto en el garaje. No había sonado el despertador, y ya estaba con ganas de montar en mi compañera, camino del trabajo.

Prepararé todo, como lo hacía antes con mi antigua amiga, con mi antigua compañera. Al llegar al garaje y verla de nuevo, se dibujó una medio sonrisa en mi cara. Candado de disco fuera, arrancamos. Retiro cadena y dejo que progresivamente coja temperatura… 41ºC, 42ºC, 44ºC, 45ºC… ya con el casco puesto y los guantes, veo 56ºC de temperatura del motor. Suavemente suelto embrague, y un pequeño tirón. Estoy nervioso… venga, vamos a conocernos bien… Suelto de nuevo y va como la seda. Carretera y manta. En la M50, en una de las incorporaciones, a 110km/h voy tranquilo, pero tengo que acelerar, y retuerzo un poco la muñeca derecha, y mi nueva amiga me obsequia con una recuperación y aceleración genial. Ahora sí, ahora sí que sí, se esboza una gran sonrisa en mi cara y sale de mi boca un “yuuuuuuuuuju”.

Nos vemos en la carretera!!!

Alexpc73
V’ss

PD: Aún con toda la emoción de mi nueva amiga y compañera, con todas las expectativas que tengo puestas en la nueva montura, jamás podré olvidar a mi antigua compañera. Bye bye ninja 250!!

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s